A más de uno, por no decir a casi todos, nos invaden una serie de emociones desfavorables cuando se nos presenta el reto de disfrutar de un intercambio académico en el extranjero: desde el nerviosismo hasta la incertidumbre, pasando por una amplia escala de grises de inseguridades. Una situación mental que crece cuanto mayor es la distancia a la que el destino nos está invitando a ir.

Pero, ¿nos hemos preguntado alguna vez cómo afrontan estos retos las personas con discapacidad? ¿Cómo sería si además tenemos que enfrentarnos a barreras?

Es el caso de Luis Edgar Martín, estudiante de 26 años procedente de Guadalajara (México), que el pasado septiembre llegó a la ciudad de Pontevedra para empezar su semestre de intercambio en la Facultad de Bellas Artes de la ciudad. Tiene una discapacidad auditiva y se comunica a través de lengua de signos, además de leer los labios con precisión. Su discapacidad no le ha impedido en ningún momento disfrutar de su intercambio, crear estrechos lazos de amistad con personas de todo el planeta y recorrerse media Europa en apenas unos meses. Además, no se ha perdido ni uno solo de los viajes de ESN Vigo (Evento Nacional incluido) en este semestre que acaba de terminar.

 

Ésta es su historia y quién mejor que él mismo para contárnosla:

P. Empezamos por los inicios. ¿Cuál fue la reacción de tu familia y de tu entorno personal cuando les dijiste que querías venir de intercambio al otro lado del Atlántico? Imagino que te apoyaron mucho, pero, ¿notabas reticencias en tu gente?

R. Mi familia se sorprendió mucho, pero sirvió mucho que ya hubiese realizado antes un viaje a Asia y que llevaba todo el respaldo de la universidad, tanto de ITESO como de la de Vigo, allá en España. Les dio a ellos la confianza en que sí podría realizarlo, aunque claro, con el temor de la distancia y de que eran seis meses.

P. ¿A cuál de los retos iniciales de llegar a una nueva ciudad, en nuevo país, le tenías más “respeto” de primeras?

R. Yo cuando me anduve viendo para tomar la decisión de elegir ir a España me informé por medio de Internet de los lugares a donde tenía que llegar, pues mis temores eran el viajar solo tanto tiempo, pero en el avión coincidí con una amiga de un estudiante de Vigo, entonces nos acompañamos, sólo que ella no conocía Pontevedra, así que fue donde se reanudó el no saber transportarme, pero me sirvió el que ya me hubiese documentado sobre el transporte, lo que me facilitó el dar con el lugar rápidamente.

P. ¿Cómo fue tu experiencia en la comunidad universitaria, tanto con tus compañeros de Facultad como con el resto de estudiantes de intercambio? ¿Y con los vecinos de Pontevedra?

R. Cuando llegué a la universidad, para mi sorpresa, me encontré con unos compañeros muy abiertos a entenderme, pues ya llegué saludando y presentándome y todos me contestaban, por lo que no batallé para nada en ese sentido. Y con los vecinos, pues luego encontré una familia y amigos sordos que me acogieron en su casa y luego unos amigos, el australiano Sam y la mexicana Narency, nos unimos para vivir en un apartamento y con ellos también fue muy cordial la convivencia. En Pontevedra me di cuenta también que el verdadero camino hacia la libertad y la independencia es soltar el miedo y abrazar el amor, y no sólo mis amigos del intercambio sino también con las personas de la ciudad. Así, logrando esto, podremos percibir la realidad, podremos conocernos como seres realmente libres.

P. ¿Consideras que la Universida de de Vigo tiene en cuenta la educación inclusiva a la hora de trabajar con los estudiantes con discapacidad?

R. En la universidad sí recibí mucha ayuda de parte de los profesores, de los compañeros y de un amigo sordo para entenderlos, pues lo que no comprendía me lo volvían a explicar.

P. ¿Qué rol ha jugado ESN en tu breve, pero intensa experiencia? ¿Has percibido que somos una organización inclusiva para todos?

R. Para mí ESN fue de mucha ayuda, pues formamos un grupo de amigos que nos veíamos muy bien y nos ha organizado para viajar. De no haber sido por ellos, no hubiéramos conocido tantos lugares como conocimos en tan poco tiempo. ¡¡Gracias ESN!!

P. De todos los viajes que has hecho, ¿con cuál te quedas y por qué?

R. De momento todos los viajes que he hecho me han gustado, pero toda esta experiencia que tuve fue algo especial porque todo me ha salido de maravilla. Conocí muchos lugares e hice buenos amigos, sin contratiempos de importancia.

P. ¿Alguna anécdota especial de tu aventura europea que quieras compartir con ESN España?

R. Pues tendría muchas que contar, como ver el estilo de vida que llevan allá los amigos que hice y sobre todo las preferencias que les dan a las personas con discapacidad.

P. ¡Gracias, sigue así y esperamos que consigas todo lo que te propongas en la vida!

R. De nuevo gracias por todo.

 

 

Julio C. Piñeiro, miembro del Comité de Comunicación.